sábado, 29 de abril de 2017

Tratado de Coche / 24 de Abril de 1863

TRATADO DE COCHE

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Hace 154 años, en 1863, el día 24 de Abril, se firmó el Tratado de Coche el cual marcó el final de cinco años de combates entre hermanos venezolanos, conocida hoy como la Guerra Federal. Dicho tratado establecía la paz de la nación y convocaba la organización de una Asamblea Nacional, la cual estaría conformada por 80 miembros: elegidos la mitad por el entonces Jefe Supremo de la República, José Antonio Páez, y la otra mitad por el presidente Provisional de la Federación, Juan Crisóstomo Falcón. 
Este Convenio dispuso el cese definitivo de las hostilidades, la prohibición de nuevos reclutamientos y la formación de brigadas de orden público destinadas a impedir cualquier brote de violencia. De acuerdo con los cronistas de la época, el Tratado de Coche no sólo implicó los aspectos antes señalados, después de una contienda civil tan prolongada y sangrienta, en la cual destacó primordialmente la participación popular, significó la apertura de un nuevo horizonte histórico para el país, al adoptarse la orientación federalista que tendría el gobierno nacional a partir de entonces. 
Entre las consecuencias de la firma de este tratado firmado en Caracas, en una hacienda en Coche, podemos mencionar: el acceso de los liberales al poder sin cambio alguno de las estructuras sociales o cumplimiento de las reivindicaciones propuestas; pérdidas económicas con sus efectos en la agricultura, la ganadería y el comercio; el abandono del campo por parte de la población por miedo a convertirse en víctimas de las luchas sangrientas y la postergación histórica del cumplimiento de las necesidades populares, hechos que marcaron el fin de la Guerra Federal en Venezuela.

miércoles, 26 de abril de 2017

Muerte de Teresa de la Parra / 23 Abril de 1936

MUERE DE TERESA DE LA PARRA
23 DE ABRIL DE 1936

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Ana Teresa del Rosario Parra Sanojo fue una escritora venezolana más conocida como Teresa de la Parra, quien realmente nació en París en 1889, pero para ese entonces sus padres se encontraban fortuitamente en esa ciudad.  Luego de dos años llegó a Venezuela con su familia la cual formaba parte de la aristocracia venezolana ya que su Padre era un terrateniente. Pasó su infancia en la hacienda de caña "El Tazón", cercana a Caracas.
Luego de morir su padre repentinamente, cuando ella era una niña de 11 años su familia decidió fijar residencia en Europa. Se mudaron a Valencia, España, y Teresa fue internada en el Colegio religioso Sagrado Corazón. Allí comenzó a expresar su inquietud por la poesía. 
En 1909, sin haber cumplido aún los 20 años, compuso unos versos para el día de la Beatificación de la Madre Magdalena Sofía Barat. En el festejo recibió el primero de los muchos reconocimientos que obt a lo largo de su vida; el primer premio escolar.
En 1910, los Parra Sanojo  volvieron a Caracas y se instalaron en una casa de estilo colonial, situada entre las esquinas de Torre y Veroes. En las tertulias que allí se organizaban y en frecuentes reuniones que se daban en los cafés o "botellerías" de la Caracas de principios del siglo XX, la joven escritora tomó apuntes sobre los modismos del español caraqueño, de sus maneras, de sus variantes.
Diferentes editoras venezolanas se interesaron por su escritura, y así sus relatos fueron noticiados en El Universal y en la revista Lectura Semanal. En estos periódicos publicó bajo el seudónimo de Fru-Fru, cuentos como: Un evangelio indio, Buda y la leprosa y Flor de loto, una leyenda japonesa. 
Algunos de los cuentos fantásticos que publicó fueron: El ermitaño del reloj, El genio del pesacartas y La historia de la señorita grano de polvo, bailarina del sol.
Asimismo, en 1920 publicó en la revista Actualidades, dirigida por Rómulo Gallegos, su "Diario de una caraqueña por el Lejano Oriente", que en realidad es una ficción basada en las cartas enviadas por su hermana en numeroso viajes. Animada por el éxito alcanzado por sus artículos y cuentos publicados en los periódicos caraqueños, se dedicó con entusiasmo a la tarea de leer y escribir, y comenzó el Diario de una Señorita que escribió porque se fastidiaba.
En 1921, a los 32 años, su nombre sonó en todos los oídos de la comunidad literaria venezolana; no es para nadie sorpresa que, con motivo de la visita del príncipe de Borbón a Venezuela, se le asignó la tarea de escribir un discurso en respuesta al que ofreció doña Paz de Borbón en homenaje a las mujeres venezolanas. En esta ocasión recibió grandes elogios por la profundidad de su pensamiento y por su encanto prosístico.
En 1923 se trasladó a Paris. En 1924 publicó bajo el seudónimo de Teresa de la Parra, su primera y más famosa novela Ifigenia, con la que participó en un concurso literario en París, auspiciado por el Instituto Hispanoamericano de la Cultura Francesa, con la cual obtuvo el primer premio.
Su fama creció hasta convertirse en una de las escritoras más destacadas de Latinoamérica y colocarse a un lado de Gabriela Mistral, con la que mantuvo una estrecha amistad.
Los años que van de 1928 a 1930 son de intensa actividad para la escritora; fue invitada a Cuba, luego pasó por Caracas y posteriormente viajó a Munich, en el marco de un festival literario dedicado a Wagner; publicó en 1929 su segunda novela, Memorias de Mamá Blanca, la cual escribió en un viaje a Suiza.
Terminada su travesía, en 1931 se instaló definitivamente en Europa. Llevó en proyecto una biografía de Simón Bolívar, por quien sentía gran admiración. Pero no logró terminarla, debido a que en esos días se manifestaron los síntomas de una grave enfermedad pulmonar. 
Para intentar recuperarse se internó en un sanatorio suizo, desde donde mantuvo viva correspondencia con sus amigos. Los deseos de recuperación que recibió de muchas partes de poco le sirvieron, pues su salud empeoró progresivamente. La crítica situación europea que antecedió a la Segunda Guerra Mundial la obligaron a abandonar Suiza; se trasladó entonces al sanatorio de La Fuenfría, en la Sierra de Guadarrama, a pocos kilómetros de Madrid. 
En 1934 se le diagnostica una bronquitis asmática, que finalmente acabó con su vida el 23 de abril de 1936, cuando contaba con 46 años de edad. Para el momento de su muerte la acompañaban su madre, Isabel Sanojo de Parra; su hermana María y su amiga Lydia Cabrera, escritora cubana quien le dedicó a Teresa su libro Cuentos negros.
Sus restos, sepultados en el cementerio de Almudena, fueron repatriados en 1947 al panteón familiar Parra Sanojo y finalmente al cumplirse el centenario de su nacimiento fueron llevados el 7 de noviembre de 1989 al Panteón Nacional de Venezuela.


martes, 25 de abril de 2017

Día Mundial de la Tierra / 22 de Abril

DÍA MUNDIAL DE LA TIERRA
22 DE ABRIL

Día Mundial de la Tierra, Día Internacional de la Madre Tierra o Día de la Tierra


Con el fin de crear conciencia sobre la preservación de nuestro planeta tierra, fue designado el Día de la Tierra, el 22 de Abril de 2009 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su 80ª Sesión Plenaria.
Preocupado por los problemas ambientales asociados con la contaminación, la superpoblación, la conservación de la biodiversidad y otros problemas del medio ambiente, el senador ambientalista del Congreso de los Estados Unidos Gaylord Nelson anunció este día como el Día de la Tierra luego de reunir en un movimiento ambiental el 22 de abril de 1970 a miles de universidades, escuelas primarias y secundarias.
Tal fue el impacto, que a partir de entonces el gobierno de los Estados Unidos se involucró y creó la Agencia de Protección Ambiental, además de comenzar a crear leyes para proteger el ambiente.
Más tarde, en 1972 se efectuó la Cumbre de la Tierra de Estocolmo, con el propósito de concientizar a los líderes mundiales acerca de la importancia de los problemas del medio ambiente. Para la ocasión, la ONU el 15 de diciembre de 1972 proclamó el 5 de Junio el Día Mundial del Medio Ambiente, lo que originó controversias con respecto a la celebración de dos días con el mismo fin.
Décadas después, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su 80ª sesión plenaria realizada el 22 de abril de 2009, observando la celebración del Día de la Tierra en varios países del mundo, designó el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra, reconociendo que ambos días son para recordar la urgente necesidad de intensificar la lucha por un justo equilibrio entre las necesidades de los seres humanos y la armonía con la naturaleza y la madre tierra.
Cada año se trata un tema relacionado con el medio ambiente para celebrar el Día de la Tierra y las manifestaciones durante este día se hacen palpables en más de 100 países.
El impacto que ha tenido la industrialización, los hábitos de consumo de la humanidad y nuestras acciones han causado consecuencias que van más allá de los agujeros de la capa de ozono, la contaminación del aire y todos los demás problemas medioambientales, han originado un desequilibrio en el ecosistema. Revertir los efectos que hemos causado es una ardua tarea.  Es imperioso involucrar a las generaciones actuales y futuras sobre la vital importancia que tiene el cuidado de la tierra y la utilización apropiada de los recursos.



lunes, 24 de abril de 2017

Declarado Monumento Histórico Nacional la "Cuadra de Bolívar"

DECRETADO MONUMENTO HISTÓRICO NACIONAL
LA CUADRA DE BOLÍVAR
20 DE ABRIL DE 1959

La Casa Natal


Ubicada al sur de Caracas, entre las esquinas de Piedras y Bárcenas en lo que para ese entonces se consideraba las afueras de la ciudad, se encuentra la Cuadra de Bolívar. Fue adquirida por Juan Vicente Bolívar y Ponte, padre de Simón Bolívar en 1750. Luego de su fallecimiento en 1786, la viuda, María Concepción Palacios y Blanco realizó mejoras en la infraestructura que le garantizaron el confort de la ciudad, a tal efecto solicitó el traslado de agua desde la Pila de San Pablo. En este ambiente bucólico, la cercanía del río Guaire transcurrió la primera etapa de la vida del Libertador.
En el año de 1792 a raíz de la muerte de su madre, Simón Bolívar heredó la propiedad. Lo apartado del sitio se prestaría más adelante, para realizar reuniones en las que se hablaba de los cambios a que se aspiraba para el futuro del país e Hispanoamérica.
La propiedad,  pasó en 1827 a su sobrino Fernando Simón  Bolívar Tinoco, hijo primogénito de su hermano mayor, Juan Vicente Bolívar Palacios. 
En 1903 la habitaba Vicente Silva Bolívar, sobrino segundo de Simón Bolívar y sus familiares hasta 1906 cuando Simón Bonifacio Silva Bolívar, hermano de Juan Vicente Silva Bolívar, sobrino segundo del Libertador, siendo propietario de La Cuadra, la vendió al General Ramón Tello Mendoza dejando atrás, más de ciento cincuenta años durante los cuales la propiedad había permanecido en la familia Bolívar.
La sucesión Tello mantuvo la propiedad hasta que en 1941, momento en que  el doctor Salomón de Jongh Ricardo traspasó a la Nación el inmueble. Ese mismo año se instaló el hospicio Casa Hogar María Antonia Bolívar. Finalmente, en 1959 la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación la declaró Monumento Histórico Nacional, comenzándose su restauración en 1963.
La responsabilidad de estos trabajos recayó en el Centro Simón Bolívar en colaboración con el Ministerio de Relaciones Interiores a través de la Dirección del Ceremonial y Acervo Histórico.
El Centro Simón Bolívar adquirió las construcciones que existían hasta la esquina de Bárcenas, donde se hallaba una cochera, y donde originalmente estaba ubicada la cocina, los lavaderos y las caballerizas. Para este momento la Cuadra se encontraba en deplorables condiciones.
A diferencia de lo sucedido en la Casa Natal, se trató en todo momento conservar su arquitectura original, por suerte se lograron recuperar la cerámica y los ladrillos faltantes se reemplazaron por otros obtenidos de antiguas ruinas del siglo XVIII y XIX.
Las paredes fueron cuidadosamente raspadas hallándose en muchas áreas frescos de vivo colorido, que sirvieron como patrón para ser reproducidos en otras áreas de la casona.
Los techos originales de caña y mangle, propios de la arquitectura colonial, se reconstruyeron en su totalidad, algunas de las tejas originales se conservaron mientras que la mayoría se sustituyeron por otras procedentes de edificaciones antiguas. Así mismo, se procedió a eliminar las sucesivas capas de pintura hasta llegar al color añil, que era el usado en las casas de campo de la época.
Infinidad de tabiques y subdivisiones fueron demolidos y se rehicieron varios muros siguiendo las bases de las fundaciones que se hallaron después de limpiar el terreno. Se rescató igualmente el antiguo brocal de piedra de la fuente, lo cual facilitó su reconstrucción.
Siguiendo la tradición de las casas de campo venezolanas se sembraron limoneros, sauces, granados, un ciprés, un cedro, un totumo, naranjos dulces y agrios, cacao, mangos, aguacate, cafeto y cocotero, también la higuera hija de la sembrada por Simón Bolívar en la quinta La Magdalena, en Lima.
La cuadra cuenta con colecciones de pintura, mobiliario y objetos representativos de la vida cotidiana.
Por decreto presidencial, la Cuadra de Bolívar fue incorporada, conjuntamente con la Casa Natal, Casa Histórica de San Mateo e Ingenio Bolívar y Museo Bolivariano a la Fundación Museos Nacionales, sitios históricos que constituyen  bienes de interés cultural que integran el Patrimonio Cultural de la República.


martes, 18 de abril de 2017

Discurso Dr. José Rodríguez Gimón. 19 de Abril 2005

DISCURSO DEL DR. JOSÉ RODRÍGUEZ GIMÓN
                                                      19 DE ABRIL DE 2005 






 “...Hoy estamos conmemorando el 195º aniversario de un magno acontecimiento nacional.  Para algunos historiadores el 19 de abril es la fecha primogénita de nuestra independencia, sin embargo no es menos cierto que para llegar a ella hubo una serie de enfrentamientos, insurrecciones y conspiraciones protagonizadas por diferentes sectores que vendrían a constituir un factor de índole interno que arranca con la resistencia de los aborígenes ante sus invasores, los conquistadores, siendo las más resaltantes las de los caciques Cayaurima en oriente, Maracay en occidente y Guaicaipuro en el centro.  Posteriormente, como consecuencia de las desigualdades sociales, económicas y políticas, sobrevino una lucha de clases las cual impidió llegar a un consenso que permitiera aunar esfuerzos de cada componente, a fin de articular acciones tendientes a cambiar el estado de cosas imperante.  Es por ello que surgen acontecimientos como la insurrección de Negro Miguel en 1552, en las Minas de Buría, cuyas causas fueron esencialmente socioeconómicas; el alzamiento de Andresote, en 1732, en protesta contra la Compañía Guipuzcoana; el intento de rebelión de Juan Francisco de León, Teniente de Justicia de Panaquire, quien trató en esta forma de evitar ser destituido del cargo por presiones de la Guipuzcoana; el levantamiento de José Leonardo Chirinos en 1795, quien lidera a negros esclavos de Coro, que a juicio de algunos historiadores, tuvo raíces socioeconómicas; sin embargo Gil Fortuol lo califica como la génesis del movimiento emancipador venezolano; la abortada conspiración de Don Manuel Gual y Don José María España en 1797 que a pesar de no haber tenido éxito, dejó profundas huellas en la clase dominante: la aristocracia criolla, no sólo por su trágico fin sino también por estar influenciada por un plan ideológico del también develado en España, complot del Día de San Blas, en 1796 de Juan Bautista Mariano Picornell, en su permanencia en La Guaira, al ser deportado para pagar presidio en ésta ciudad y el último episodio a que hago referencia es la llamada conspiración de Maracaibo en 1799, encabezada por el Subteniente de las milicias de Pardos, Francisco Javier Pirela, la cual al ser descubierta originó el apresamiento del líder y demás complotados.
Un segundo factor externo estuvo íntimamente relacionado con los sucesos que se desencadenaron en España entre 1808 y 1809 llegando la situación al clímax en Bayona con la capitulación de Carlos IV y Fernando VII, padre e hijo, ante Napoleón Bonaparte. No obstante estos acontecimientos haberse producido tan distantes, se filtraron las noticias a la Colonia a través del diario Times de Londres, del cual Don Andrés Bello era asiduo lector.
  Este segundo factor aunado al anteriormente analizado aceleró las acciones a tomar y el 19 de abril de 1810 cuando el grupo más poderoso de la colonia, la nobleza criolla que domina el Poder Municipal, con el apoyo del clero y otros sectores, logran convencer al Alcalde Don José de las Llamozas para que convoque una reunión del Cabildo, con el fin de analizar la situación explosiva de España y tomar las medidas necesarias.  Así lo hizo en forma inusitada, ya que esto era atribución del Capitán General Don Vicente Emparan y Orbe, con cuya presencia se plantea el debate.  A Emparan no le agradó la situación y se paró en forma violenta y se dirigió a la Catedral con la excusa de asistir a los servicios religiosos. Fue este el momento cuando lo intercepta Francisco Salías acompañado de otros conjurados y lo conmina a regresar al Cabildo; Emparam en el primer momento dudó, pero al observar la actitud asumida por la tropa comandada por Don Luís Ponte quién dio la orden de a discreción, comprendió que ésta estaba comprometida con los sediciosos y opta por regresar al Cabildo.  Este hecho envalentonó más a los conjurados quienes habían convocado al pueblo a la plaza mayor frente a lo que es hoy la Casa Amarilla, con infiltrados que ocuparían sitios estratégicos y con instrucciones precisas.  El gobernante al reincorporarse a la Asamblea se encuentra con un ambiente más radical, debido a que se habían incorporado como Diputados del pueblo, Juan Germán Roscio y José Félix Sosa; también toman parte el Canónigo José Cortés de Madariaga y Don José Félix Ribas.  Roscio y Sosa proponen la formación de una Junta presidida por Emparam, a lo cual el Canónigo Madariaga apoyado por José Félix Ribas, se oponen rotundamente y argumentan que de ser aprobada esta propuesta se pondría en peligro la estabilidad de la misma ya que Emparan la podría disolver en cualquier momento y poner presos a sus integrantes y acotó que estaba dispuesto a aceptar la Junta a condición de excluir de ella a Emparam, lo cual enfureció al gobernante quien se dirigió al balcón del Cabildo y preguntó en alta voz: ¿Quieren que os gobierne?, ante la interrogante, el pueblo arengado por el Dr. Rafael Villarreal y el canónigo quien detrás del Capitán General y Gobernador hacía señas negativas. Gritó “No”.  Ante ésta situación ripostó el Capitán General: “¡Yo tampoco quiero mando!.” 
En conclusión la rebelión del 19 de abril de 1810, primer paso firme contra la dominación española y fue un movimiento que a juicio de varios historiadores, tuvo un carácter cívico militar, al cual se sumaron posteriormente las demás clases que hacían vida en la colonia”.


Discurso  del Dr. José Rodríguez Gimón
Presidente de la Sociedad Bolivariana de Carrizal
el 19 de Abril de 2005 en la  Plaza Bolívar de Carrizal

domingo, 16 de abril de 2017

17 de Abril /Día de Carrizal

17 DE ABRIL
DÍA DE CARRIZAL


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Para hablar del 17 de abril, como el día de Carrizal, tenemos que remontarnos a los tiempos de los primeros asentamientos ocurridos en los Altos Mirandinos (ayer Altos de Guaicaipuro).
Se trataba de asentamientos de familias canarias fundamentalmente. Algunas tenían ayudas de negros esclavos.  Otras eran descendientes de canarios y españoles.  Eran en su mayoría, agricultores que practicaban tanto la ganadería como la fe católica, aunque no siempre podían contar con la ayuda de un sacerdote.  Esa inquietud fue creciendo de manera insistente y constituyó el impulso inicial hacia la creación de la parroquia. 
Los pobladores de área de Carrizal, conocieron del trabajo desarrollado por el fraile Gregorio de Ibi, quien estableció un centro doctrinario católico en San Antonio de los Altos.
En 1683, se establece la Fundación Primero de Mayo, también en San Antonio, quienes continuaron la obra del fraile Ibi, y en 1742, en San Antonio se suscribe el primer Memorial al Obispo de Caracas, mediante el cual solicitaban un Capellán.  Los Carrizalenses apoyaron la iniciativa de estos servicios que beneficiarían a San Antonio, Carrizal, El Corozal, San Pedro y Paracotos.
En visita pastoral a los Altos Mirandinos en octubre de 1772, el Obispo Mariano Martí, recibió una solicitud formal de parte de personajes Carrizalenses, para la construcción de una iglesia.  Junto con esta solicitud, también recibió propuestas para la creación de una Parroquia Eclesiástica.  El Obispo abogó por tal creación, solo que a favor de Los Teques.  San Felipe Neri fue el nombre de la nueva parroquia y bajo esta feligresía quedaron ubicadas todas las personas de los Altos Mirandinos.
La Guerra de Independencia, de alguna manera afectó las aspiraciones de Carrizal de contar con su propia parroquia, no obstante, las tentativas continuaron.  El Párroco de Los Teques Miguel Santana, se opone a la creación de la parroquia de Carrizal, argumentando la pobreza de los solicitantes y ciertas reticencias contra los Alvarez de Carrizal.
Debe haber habido suficiente presión social, que terminó por convencer a las autoridades eclesiásticas para abrir información sobre los pobladores y el levantamiento de un mapa del área.
Participaron por Los Teques: Silvestre Crespo y por Carrizal: Dionisio González.  El resultado del trabajo fue analizado conforme a las disposiciones del Arzobispado.
En 1812, en plena Guerra de Independencia, los vecinos de Carrizal, comenzaron la construcción de una capilla la cual bautizaron como Capilla de la Virgen del Carmen.  Cuando el Párroco de Los Teques, Miguel Santana se entero del hecho, se montó en cólera por el desacato y el desaire.  Comunicó al obispo de lo ocurrido y luego de largo alegato en 1818, de nuevo le niegan la parroquia a Carrizal.  El argumento fue la pobreza y la falta de dinero para construir una iglesia, ni mucho menos para pagar al cura.
Los Carrizalenses no se desanimaron y siguieron su lucha en pro de la consecución de su parroquia.  Es de hacer notar los esfuerzos de la familia Alvarez, José Manuel entre ellos;  dirigieron las diligencias ante el Gobernador de la Provincia, luego al Arzobispo y al Intendente de Venezuela. 
Eran momentos de formación de la Gran Colombia y por ese motivo, parte de las diligencias tuvieron que manejarse allá, y de nuevo la oposición de las autoridades eclesiásticas frustró las aspiraciones de los Carrizalenses, quienes no se amilanaron y siguieron su lucha.
El Provisor y Vicario del Arzobispado, elaboró un informe convincente y es así, que ante tales argumentos la superioridad eclesiástica, tuvo que crear la parroquia el 17 de abril de 1826, con el nombre de San Juan Bautista, teniendo esta acción el visto bueno de Don Cristóbal Mendoza, Intendente de Venezuela, decisión que fue ratificada el 16 de agosto de 1826 por el Vicepresidente del Departamento de Venezuela.




Bibliografía:
La Parroquialidad, N° II. Rec. Anibal Laydera V. 1999
Documentos sobre la Historia de Carrizal. Luis A. Serradas. 1991


Muerte del General Joaquín Crespo (16 de Abril de 1898)

MUERTE DEL GENERAL
JOAQUÍN CRESPO
16 DE ABRIL DE 1898

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Crespo nació el 22 de agosto de 1841 en Miraflores, cerca de San Francisco de Cara, en territorio guariqueño. A los 14 años se alejó de su tierra en las ancas del caballo del General Manuel Borrego; a los 16 años fue soldado en las tropas del “Agachado” a los 17 era un Cabo, a los 18 sargento, a los 21 primer Comandante y ese mismo año es General de Brigada; a los 28 años fue General de División, a los 30 General en Jefe. A los 34 años fue Ministro de Guerra y a los 42 fue Presidente de la República.
El 27 de abril de 1884 fue juramentado como el Presidente (por un periodo de 2 años) y el 7 de Octubre de 1892 ocupó nuevamente la primera magistratura luego del triunfo de la revolución Legislativa, para permanecer 6 años en la Presidencia.
El 20 de febrero de 1898 entrega el mando a su compadre Ignacio Andrade, y casi de inmediatamente salió al frente de un gran ejercito a defender a su sucesor combatiendo los alzados comandados por el legendario “Mocho Hernández”, en el sitio denominado la "Mata Carmelera".
El combate comenzó como a las 7 de la mañana en el Hato "Carmelero" donde se sabía estaban atrincheradas las fuerzas del mocho Hernández. Una versión afirma que en las arboledas del hato se hallaban los revolucionarios mochistas y al llegar las fuerzas del Gobierno comenzó la batalla.
El General Luis Loreto Lima apostó los hombres al mando del General Samuel Acosta en las copas de los árboles y los del Teniente Pedro Pérez Delgado, conocido como Maisanta, se escondieron en otro mogote delantero para hacer el primer frente en lo alto de los árboles; mientras tanto la caballería se escondía en el barranco del caño Changuango.
El General entró al campo de batalla jineteando una mula a su flanco derecho esta su compadre, el General y Dr. José Ramón Núñez y su yerno el Dr. Isaac Capriles, médico. Detrás sus edecanes y ayudantes descubren al enemigo encaramado encima de unos árboles y ordenó avanzar al flanco izquierdo, en el cual Wieddemann comandaba la caballería. Comenzaron los disparos. La mulas se encabritó con los primeros fogonazos y los francotiradores le dispararon y cayó el General Crespo, una bala le atravesó la arteria pulmonar, el corazón del pulmón derecho y el hígado, para luego salir destrozándole las tres últimas falsa costillas y desgarrarle músculos y piel. Eran las 12 y 30, cuando falleció el General Crespo.
Después de la muerte instantánea el General Joaquín Crespo fue trasladado en hamaca hasta Acarigua. Allí se designó para su embalsamiento a los doctores Isaac y Ernesto Capriles quienes venían en el cortejo fúnebre, también participaron en la operación los doctores Jaime Cazorla de Caraigua y Manuel Padilla de Araure quienes venían con el General y Presidente del Estado Zamora Manuel Modesto Gallegos.
El cadáver se colocó sobre una mesa, en la casa donde funciona hoy la prefectura y el Concejo Municipal de Acarigua.  Como no se contaba con los recursos necesarios para realizar esta operación se ha hecho una tradición popular que al General Crespo lo rellenaron con semillas de algodón para poder equilibrar el peso del cuerpo porque no había otro material que se pudiera utilizar.  De Acarigua se trajeron el cadáver hacia Caracas, donde fue entrerrado en el Cementerio General del Sur en un mausoleo familiar desde el 24 de abril de 1898.